La laguna de San Pedro, uno de los lagos de mayor belleza de todo el sistema de Ruidera, es alimentada por el cauce del río Alarconcillo, cuyo nacimiento tiene lugar en las proximidades de Ossa de Montiel, además del aporte de agua sobrante de la laguna Tinaja. Tiene una extensión de 1.600 x 400 metros, sólo superada por la del Rey, posee un núcleo rural con una ermita dedicada a San Pedro de Verona.

Cuenta con arenas de playa y colonias permanentes de patos, en su margen derecha aparecen, frecuentemente, los materiales margoyesíferos del trías, de naturaleza impermeable e intensa coloración así como un interesante asomo puntual de rocas del Primario compuestas por cuarcitas y asociadas al zócalo antiguo de la meseta, sobre ellas, se ubicó en las inmediaciones de la laguna San Pedro una pequeña explotación minera, desde hace mucho tiempo totalmente abandonada.

Junto a un grupo de casas se encuentra la ermita de San Pedro de Verona, detrás de ella se inicia un elevado camino conocido por Cuesta de la Almagra, donde el Paleozoico se halla presente mediante el típico color rojizo procedente de los componentes férricos del terreno. Una vez coronado éste se divisa el Vallejo de la Virgen con una interesante vista panorámica, y a muy poca distancia camino adelante hallaremos la Cueva de Montesinos, próxima al castillo de Rochafrida.