La laguna Tinaja, de unos 700m. de longitud por 250 m. de anchura, debe su nombre a la forma que dibuja el contorno de su alargado perímetro que muestra hacia la mitad una notable inflexión, presenta panorámicas de verdadero interés y orillas acantiladas....

Por conveniencia de las centrales hidroeléctricas, para situar a más bajo nivel sus turbinas se horadó el muro que separa la laguna Tinaja de la de San Pedro a través de un canal a cielo abierto y otro subterráneo, conocido como el Chorro de las Minas, pasando sus aguas de una laguna a otra.

Destaca por ser un yacimiento de arte esquemático. El hundimiento de la superficie actual ha permitido la existencia de unas paredes rocosas de componente travertínico, que han sido aprovechadas desde antiguo para grabar abundantísimos motivos artísticos de carácter esquemático. Todos estos grabados tienen un amplio recorrido cronológico y han sido agrupados, según su tipología, en diversos grupos: en primer lugar y como motivo más abundante, están los cruciformes, con uno o dos trazos horizontales (en algunos casos se reconoce la Cruz de Caravaca). Luego aparece el grupo de figuras humanas más o menos esquematizadas (ansiformes, ancoriformes, paseriformes, semiesquemáticas y halteriformes); los idoliformes (oculados y placas); formas geométricas, cuadrangulares, rectangulares, hachiformes y claviformes; así como formas de carro y de animal.

Esta diversidad de formas, unida a lo aleatorio de técnicas, pátinas y superposiciones, hacen extremadamente complicado el dar unas cronologías más o menos precisas para este conjunto de representaciones. De esta manera, la tipología de las representaciones, será la que nos ofrezca un acercamiento teórico a la cronología del yacimiento, que parece ser extraordinariamente amplia. Por lo tanto, se puede establecer un amplio margen diacrónico entre los idoliformes oculados o de placa que nos conducen hacia las primeras épocas de los metales en la Península Ibérica, y las cruces de Caravaca ya de época medieval o posterior. Es por ello que resaltamos este conjunto como punto de máximo interés de las lagunas.

A su final y a escasa distancia, se encuentra el Cerro de los Almorchones, donde se han hallado restos y vestigios arqueológicos de remotas edades que acreditan el asentamiento en este lugar de pueblos primitivos.