La población
de Ruidera se sitúa entre las lagunas del Rey y de
Cueva Morenilla, atravesada por la principal vía
de comunicación, la N-430. Otra vía sale del
centro de la villa (CR-3115) por lugar muy pintoresco, sin
apenas separarse de las corrientes del río Guadiana
y de las lagunas Cueva Morenilla, Coladilla y Cenagosa,
hasta la altura de "La Magdalena'. Desde aquí,
la carretera se separa de estos bellos parajes hasta alcanzar
la ciudad de Tomelloso, partido judicial al que pertenece,
y a la cervantina Argamasilla de Alba.
Ruidera
ha pasado de olvidada aldea a atrayente lugar de recreo.
Se halla a una altitud de 765 metros sobre el nivel del
mar. El relieve de su término es arrugado e irregular,
sin apenas terrenos llanos. Hasta el día 21 de Septiembre
de 1990 no alcanza la independencia de su matriz Argamasilla
de Alba, constituyéndose su Ayuntamiento el día
24 de Noviembre del mismo año.
Durante
los meses de verano aumenta considerablemente su población
debido a la atracción que ejerce la belleza de sus
lagunas, y ha registrado en los últimos años
mayores dimensiones su casco urbanístico.
Desde
tiempos prehistóricos tiene un legendario origen.
Existen no pocos vestigios en tierras de su término
de la presencia del hombre. En documentos históricos
remotos se hace mención a su antiguo castillo que
en el siglo XIII pertenecía a los caballeros de la
Orden de Santiago y de su existencia hasta el siglo XVI
como consecuencia de su privilegiado emplazamiento. En su
proximidad la de haber un templo bajo la advocación
de Santa María de la Blanca.
En el
frontón de la rampa de subida al palacete se conserva
un antiguo escudo de piedra tallada difícil de descifrar
que denota su pasado noble.
De los
siglos XVIII y XIX hay referencias curiosas. Ruidera alcanza
su mayor esplendor en el reinado de Carlos III pasando a
ser conocido como "Real Sitio". Este mismo monarca,
con el beneplácito del Papa, separa de los territorios
de la Orden de Santiago parte de la laguna Colgada, Del
Rey, Cueva Morenilla y una porción de la Coladilla,
ampliando así los territorios de la Orden de San
Juan, y crea un Mayorazgo- Infantazgo con las posesiones
de esta última para el segundo-génito de su
dinastía. Manda construir la fábrica de pólvora,
un palacete para personajes reales, la casa del Rey que
presenta planta cuadrada y dos alturas más cámara,
el interior de la misma se distribuye en torno a patios,
acequias y canales para irrigar importantes superficies
de tierras sanjuanitas y repuebla de moreras una amplia
zona para alimentar gusanos y obtener seda con destino a
las reales fábricas de tapices.
En las
frecuentes incursiones y correrías de las tropas
carlistas en 1834 y 1836 son destruidas e incendiadas las
fábricas de pólvora y sus almacenes, reedificadas
cuatro años más tarde. En una de estas incursiones
las tropas del general Cabrera, al mando del célebre
carlista Manuel Adarve (El Locho), con 600 jinetes, se apoderan
de Ruidera y le es tendida una emboscada para desalojarlo,
siendo vencido en la llamada "Loma de los Muertos"
(1834).
Hoy en
día, esta pequeña localidad atrae poderosamente
al visitante por su incomparable entorno.