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Los Murcielagos
constituyen uno de los grupos de mamíferos con mayor número
de representantes en nuestro planeta. Cerca de mil especies
de murciélago han colonizado con éxito islas y desiertos,
selvas y ciudades, campos y montañas. Excepto en las regiones
polares y unas cuantas islas oceánicas, hay murciélagos
en todo el mundo.
Los quirópteros
son, además, los únicos mamíferos que han adquirido la capacidad
de volar. Su enorme proliferación se debe probablemente
a esta extraordinaria habilidad. Y al hecho de que no han
entrado en competencia con los demás animales voladores:
las aves.
El reino
de los murciélagos empieza justo a la hora en que termina
el de la mayoría de las demás criaturas aladas: ellos son
los amos del crepúsculo y de la noche. Quizá sea éste también
uno de los orígenes de las oscuras leyendas y supersticiones
que rodea a estas inofensivas criaturas, incapaces de hacer
daño a nada que no sea un insecto.
Gracias
a ellos, en efecto, nos vemos libres de más de una plaga.
La mayoría de los murciélagos tienen ojos muy pequeños,
a veces tan diminutos como la cabeza de un alfiler, capaces
solamente de distinguir entre luz y oscuridad, pero incapaces
de diferenciar formas o tamaños.
Desde
muy antiguo, lo que más ha llamado la atención de los murciélagos
ha sido su peculiar sistema de orientación, basado en la
ecolocación, el mismo principio en que se inspiran nuestros
sonares: emitiendo sonidos y recogiéndolos después de rebotar
en presas y obstáculos, el murciélago es capaz de volar
y cazar sin vacilación incluso en la más tenebrosa y negra
de las noches.
La ecolocación
en los murciélagos consiste enla orientación por medio del
eco de los sonidos que previamente emiten los animales.
Para poder emitir esos ultrasonidos, los murciélagos disponen
de una laringe de fuerte musculatura y de unas cuerdas vocales
muy desarrolladas. En general, son cuatro los tipos diferentes
de sonido que los quirópteros pueden emitir:
- los verdaderos ultrasonidos,
que, según las especies, son de cadencias y número de
impulsos variables, no excediendo en general las ondas
ultrasónicas de los dos o tres metros y pudiendo permitir
al murciélago la distinción entre una presa viva y un
objeto inerte de tamaño semejante;
- un grito de atención
y alarma, en general, audible por el ser humano, con una
frecuencia de unos siete kilociclos;
- una expecie de ronquido
emitido también en situación de alerta;
- un suave tric o
cric, rápido, de difícil interpretación y prácticamente
inaudible por el hombre.
Las alas
de los murciélagos son superficies tan finas como el papel,
de piel elástica, que van desde la barriga y la espalda
hasta las patas y la cola.
La piel
lleva fibras musculares, conductos sanguíneos y nervios.
El murciélago abre sus alas extendiendo los brazos y los
esbeltos huesos de las manos que refuerzan las alas.
Durante
el vuelo, el murciélago agita sus alas usando sus grandes
músculos pectorales. Las alas del murciélago no se mueven
simplemente de arriba a abajo. Los dos extremos delanteros
de las alas forman una elipse en el aire al bajar hacia
la espalda, vuelven hacia delante y se elevan otra vez por
encima de la cabeza. En función de su tamaño, los murciélagos
pueden batir sus alas de 12 a 18 veces por segundo.
Una vez
que ha ganado velocidad mediante el aleteo, el murciélago
también puede continuar su vuelo planeando.
Murciélago
común (Pipistrellus pipistrellus)
Es la
especie de murciélago más pequeña de toda Europa. Su pelaje
es de color variable, aunque generalmente pardo rojizo,
con el vientre más pálido.
También
se conocen tonalidades grisáceas, pardas y hasta pardo-oscuras.
Las orejas son cortas, al igual que el hocico, triangulares
y redondeadas en la punta.
No presenta
dimorfismo sexual. Su tamaño es de 3 a 5 cm de longitud
y de 19 a 25 cm de envergadura. Pesa unos 8 g.
Vive
en zonas antropizadas, tales como pueblos, parques o ciudades,
así como en bosques, siempre y cuando encuentre refugios.
Su vuelo es rápido y espasmódico.
Se distribuye
por toda la Península Ibérica y Baleares. La hibernación
se produce desde noviembre hasta la primavera.
El apareamiento
se lleva a cabo a finales de verano o primeros de otoño,
formando cada macho un harén de 10 hembras. Paren a mitad
de junio, una o dos crías, que volarán al mes de vida.
Es una
especie gregaria que se concentra en densas masas tanto
para hibernar como para criar. Se alimenta de presas de
pequeño tamaño, ya que ella misma cabe incluso en la palma
de una mano.
Entre
sus presas se encuentran mosquitos, coleópteros y mariposas
pequeñas.
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