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El cuerpo del barbo
es casi cilíndrico, con una aleta dorsal alta y corta. La
boca es ventral y se caracteriza por tener labios carnosos
y cuatro barbillones también carnosos. Los dientes faríngeos
están implantados en dos filas.
El dorso del barbo es verde oliva a pardo verdoso en
su parte superior, los flancos tienen reflejos dorados y
el vientre es amarillento a blanco sucio. La aleta anal
y las aletas pares tienen el mismo tinte rojizo, la dorsal
y la caudal son oscuras.
Es un pez de gran tamaño, siendo el crecimiento de
las hembras más rápido que el de los machos. La madurez
sexual se alcanza a los 4-6 años. El barbo desova de mayo
a julio en plena corriente sobre un fondo de grava. Un cuidadoso
examen de los ovarios muestra que coexisten tres tipos de
huevos, lo que podría significar un desove fraccionado.
El número de huevos se cifra en 35.000-60.000 por kg. de
peso y el desarrollo dura de 5 a 10 días. El barbo se alimenta
de invertebrados bentónicos, así como de algas y pequeños
peces. Habita el curso medio de los ríos de aguas claras
y corriente rápida (zona del barbo), sobre fondos pedregosos
o de grava. Vive en bancos cerca del fondo, sobre el que
encuentra su alimento volviendo las piedras con su hocico
carnoso. Pasa el invierno sumido en una especie de hibernación,
reuniéndose en pequeños grupos y en aguas profundas, bajo
las piedras o la vegetación.
Es un popular pez deportivo que lucha con bravura,
pudiendo ser pescado a primeras horas de la máñana o ultimas
de la tarde.
Longitud: 30-60 cm., máximo: 90 cm.
Peso: 0,5-2 kg., máximo: 6 kg.
Fecundidad:
20.000-150.000 huevos
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